lunes, 1 de abril de 2019



El séptimo presidente y los romaníes.

por Vāyu-sakha.

1845. Un joven de 34 años, autodidacta, inquisitivo y escritor, se encuentra exiliado en Chile por razones políticas. Allí se decidirá a realizar un viaje de dos años por América y Europa.

Mientras traza un ensayo que resultará controversial, el joven utiliza de pronto una imagen que lo habría impresionado en sus recorridos. Allí, esboza la condición de marginalidad de los romaníes, su característica tez oscura y la presencia del romani-čib; además de oficios que podrían haber sido más propios de los kalderaš.  ¿Por qué trae esta imagen a colación? Porque considera que las comunidades que vio son un claro ejemplo de estancamiento e improvisación social, ve a sus miembros como vestigios de una colectividad de la India que fuera avanzada en metalurgia y comercialmente activa pero que luego no supo evolucionar. ¿Cuáles pudieron haber sido sido, en verdad, las experiencias directas y las fuentes literarias de Domingo F. Sarmiento para venir a esbozar este cuadro?

Es llamativo que este escritor no mencione la presencia de los romaníes en Argentina ni en Chile, cuyos territorios y gentes le eran bien conocidos. ¿Habría desaparecido por completo aquella primera oleada de inmigrantes romaníes presente ya hacía setenta años, al ocaso del Virreynato? [+]. Y tampoco pareciera haberlos visto en Montevideo, Río de Janeiro o Estados Unidos; los vio en Europa, sobre todo en España e Inglaterra.

He aquí el fragmento de lo que albergara en su memoria este joven que, en 1868,  se convertirá en el séptimo presidente de la Argentina.


Encuéntranse en todas las regiones europeas, sin excluir la Inglaterra, cerca de las ciudades y alojados en tiendas como los salvajes, ciertas gentes llamadas gitanos en España, corrupcion de egitanos y gypsies en Inglaterra, que dice lo mismo egipcios ó gitanos, raza tostada, pelo y ojos negros, hablando una lengua propia, rebeldes á la civilizacion, sin religion conocida y de costumbres dudosas. Tienen por oficio remendar calderos de cobre, hacer trébedes y otros groseros instrumentos de cocina, ocultar lo ajeno si pueden y vender burros, caballos y mulas viejas ó estropeadas que al efecto reparan como los tachos, pues se pican de veterinarios ó albéitares.

Llámaselos también bohemios, porque mas al Occidente se creyó que de allí venían. Los nuevos estudios sobre el hombre prehistórico dejan creer que los tales gitanos, por venir del lado de Egipto, son los descendientes de los vendedores primitivos de armas y útiles de bronce, fabricados en la India, encontrándose las minas de cobre cerca del estrecho de Coromandel y casi visible el rastro de las estaciones que hacían los vendedores de hachas, espadas, broqueles, para toda Europa. A las afueras de las ciudades ponían sus fraguas portátiles para remendar lo que se había inutilizado y proveer de instrumentos nuevos, pues que así se les encuentra reunidos cerca de fraguas y carbon sepultados en las puertas de ciudades, revelando que los zingaris, gypsies ó gitanos son los mismos bárbaros, bastante adelantados en la India para proveer de cobre y bronce á la Europa menos culta entonces y que se quedaron ahí, cuando cesó el tráfico de bronce.


Fuente: Sarmiento, Domingo F. (1900). Obras de D.F. Sarmiento, t. xxxviii, pág. 90. Buenos Aires. He mantenido la ortografía propia de la edición. Véase aquí un ameno mapa sobre los viajes de Sarmiento.  

Glosario:

- Albéitares: Del árabe hispano albáyṭar; nombre que se daba antiguamente al veterinario.
- Bohemios: natural de Bohemia, región de la actual República Checa.
- Calderos: recipientes metálicos, ollas, cacerolas.
- Trébedes: aro o triángulo de hierro con tres pies que se usa para poner vasijas sobre el fuego.
- Estrecho de Coromandel: refiere a la Costa de Coromandel (franja marítima de Tamil-nadu, India) cercana a Sri Lanka.
- Zingaris:  nombre que reciben los romaníes en Italia. 


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